El siguiente texto, de la autoría de Cinthia Mena, surge a partir de su ponencia del mismo nombre, impartida el pasado 25 de septiembre en la mesa «El papel de la moda en la sociedad contemporánea» realizada en el marco del Primer Coloquio de Moda, Historia y Arte, que se llevó acabo en la Escuela Nacional de Antropología e Historia.

Cinthia Mena es licenciada en Ciencias de la Comunicación por la facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, con especialidad en Comunicación Política. Ha trabajado con marcas de lujo nacionales e internacionales como Marika Vera, Cartier, DKNY, entre otras.

Hablar de moda siempre ha sido mi pasión, y verlo como una pasión tiene sus ventajas y desventajas, pues, a veces suele sesgarse la veracidad de la información y la autenticidad de los hechos, sin embargo, al ser la moda mi pasión lo he convertido también en mi objeto de estudio, y como todo objeto de estudio, he decidido verlo con una postura de 360º tratando de ser lo más objetiva posible.

La búsqueda por acercar y volver asequibles las marcas de lujo internacional, aquellas que han marcado la ruta, que han logrado llenar de virtuosismo un objeto y volverlo ícono, dándole así la posibilidad de perdurar en la historia; ha sido exponencial, ha ido en crecimiento; desde le formato del fast fashion brindado por éstas grandes cadenas de retail que logran una “reinterpretación” de esos “objetos del deseo”, eso, que nos colocan en la biblia de la moda; en las revistas dónde se dicta lo chic; y las tendencias quedan expuestas y digeribles de la manera más gráfica posible.

La existencia de las marcas de lujo son un legado innegable, pues en muchos de ellos se conjugan simbolismos, creencias e historias que construyen una pieza  llena de memoria, de pasión y de búsqueda del otro, el otro que profese identificación, atrevería a decir que tienen un valor similar al de una obra de arte, pues en él va una carga explicita de lo estético, de amor y de interpretación de realidad, sin embargo, no hay que olvidar que es un modelo de negocio, una industria y muy redituable.

Como Gilles Lipovetsky lo menciona, en ésta época no hay un joven que no conozca las marcas de lujo, pues con el acceso a la información, sobre todo, la Internet, es impensable que no ubiquen las “tendencias”. Éste rubro de la industria de la moda se ha hecho visible y se ha convertido en un sueño para algunos, porque conocen el valor real detrás de la creación,  y para otros un reto, pues saben el “acceso” al “estatus social” que podría representarles.

La democratización de la moda, trae a la mente muchas ideas al respecto, y cada uno de nosotros tendrá en mente según su entorno y experiencia; sin embargo mi recomendación de analizar el tema es hacerlo a través de 3 ejes los cuales me parecen los más importantes hasta el momento.

LA INDUSTRIA.

Para la industria de la moda sigue siendo importante preservar su valor histórico y seguir considerándose objetos de deseo, seguir otorgando exclusividad, valor agregado. Por ello ha decidido tomar acciones alrededor de éste concepto, pues quieren hacer sentir a todas las personas parte del universo de sus marcas, de éstas grandes casas de moda.

Por ello parte importante de la industria es el área de perfumería y cosméticos, pues es un muy buen primer acercamiento a su legado, y a sus códigos, tratando de hacerlos sentir parte de un entorno y de una historia de la marca, es a través de perfumes que las marcas nos enseñan su legado, y comparten ciertas metáforas de los íconos y del mundo al que invitan al consumidor/usuario a formar parte.

EL INDIVIDUO/USUARIO.

Asumen la democratización como el hecho de sentirse libres al elegir más allá de qué usar, si no el cómo, cuándo y dónde. Ésta parte me parece sumamente interesante, pues nos logra describir muy bien a todos, ya que siempre buscamos ese aíre de distinción, que nos caracterice y hable un poco más de nosotros sin necesidad de lenguaje.

La pregunta al aire es ¿Qué tan libres somos al elegir la ropa que usamos? La primera respuesta es; 100% libres, sin embargo, creo en lo único que somos libres es en la accesorización de nuestro atuendo, en éste ejercicio de customización tratamos de deconstruir la o las prendas en su origen propio y colocarle un toque de nuestra autoría, somos capaces de colocarle nuestro toque y demostrar quiénes somos y qué nos gusta, qué nos representa.

Sigo en búsqueda del sentido en el cuál realmente somos libres en su totalidad de decidir qué vestir; es innegable el progreso que ha existido en ello, pues antes las mujeres estaban esclavizadas al uso del corsé y ahora se usa por elección.  La de los estudiosos de la moda.

ESTUDIOSOS DE LA MODA.

Sin duda las posturas que existen alrededor de éste tema son certeras en cuanto a que la democratización de la moda sucedió con la llegada del Pret a Porter inspirándose en el Haute Couture, gracias a la llegada de la democratización de la moda, es posible que círculos más grandes tengan acceso a elegir lo que está en tendencia y lo que rige las temporadas, el Pret a Porter trajo a un circulo, nada despreciable, a los universos de las diferentes casas de moda.

Como un efecto cascada, a su vez el Pret a Porter inspiró a cadenas textiles a imitar éstas tendencias con una calidades, en algunos casos cuestionable, sin embargo, para algunos usuarios ha sido un fenómeno esperanzador, pues nos permite vestir a un precio “asequible” y dejándonos llevar las tendencias que se presentan semestralmente. a

El otro lado de la moneda y cuando se presentan una serie de cuestionamientos, es cuando se analiza el modelo de negocio desde el tema de la producción de las prendas, las cuestionables condiciones laborales y no menos importante el impacto ecológico que causan al planeta.

Hablar de democratización de la moda contiene muchos subtemas que son parte importante de la industria, es necesario hablar de concientización, de lujo, de historia, de estilos, de usos y costumbres en las sociedades y de formas de convivencia en ésta dicotomía moda/usuario.

Es labor no solo de los estudiosos de la moda, seguir ahondando en éste tema, que no solo es privativo de la moda, es necesario echar mano de todos los recursos teóricos con los que se ha forjado el universo, pues la moda, como es conocida coloquialmente, ha ido de la mano con el desarrollo del individuo, por ende, es necesario interpretarle y estudiarle para poder completar su análisis y su importancia a nivel teórico.