El siguiente texto, de la autoría de Mariana López, surge a partir de su ponencia del mismo nombre presentada el pasado 25 de septiembre en la mesa «Fast fashion: enemigo #1 de la moda» realizada en el marco del Primer Coloquio de Moda, Historia y Arte, que se llevó acabo en la Escuela Nacional de Antropología e Historia.

Mariana López es licenciada en Diseño Gráfico por la Universidad Vasco de Quiroga en Morelia y en Diseño de Moda por el Instituto de Estudios Superiores Innardi. Cuenta con más de 10 años de experiencia como brand stylist. Es fundadora y asesora estratégica de Business Plus. Actualmente estudia la maestría en mercadotecnia por la Universidad Bauhaus de Puebla, y es la directora creativa de Fashion Plus Mx.

Collage por América Uribe.

La sustentabilidad es un tema que ha tomado mucha fuerza en los últimos años y esto es evidentemente porque nuestro planeta lo esta gritando. Hoy en día estamos en un mundo mucho más incluyente, más informado y por consecuencia más consiente, pero ¿qué estamos haciendo al respecto con la información que recibimos?.

El compromiso que debemos tener todos con el medio ambiente es una realidad, no se trata de hacer una campaña publicitaria, sino de vivirla real y con conciencia plena a partir de nuestras acciones diarias, por lo que la moda es un tema crucial para este tipo de conciencia, ya que es la  industria más dañina después de la petrolera. Por ello la sustentabilidad, involucrándose en este rubro pretende cambiar esta realidad.

Para considerar que una marca o producto de moda es sustentable, se necesita analizar 3 factores: materiales, producción y consumidor. Todo aquello donde el objetivo principal esté comprometido con el ambiente, desde el uso de energía justa, la preservación de recursos naturales y el consumo consiente. Hacer uso de los avances tecnológicos en la industria de la moda, nos permiten crear alternativas pro-ambientales.

El primer factor de esta moda sustentable es la fabricación. El uso ideal de materias primas que nos permitan crear piezas que favorezcan al medio como lo es el uso de textiles orgánicos, textiles re-integrados y bio-textiles, son el inicio de una acción concreta que puede desencadenar grandes acciones, por lo que reciclar es también un aspecto clave ya que a partir de la composición de fibras de las prendas que etiquetamos como inservibles puede fabricarse un nuevo componente.

Un segundo factor es la producción, aquí se involucra al creador, quien tiene en sus manos la producción de la piezas. Dentro de la sustentabilidad existen alternativas como lo es la moda ética que involucra el pago justo y trato digno para los productores. También la moda vintage es una corriente que bien viene a favorecer la sustentabilidad, pues permite que prendas usadas puedan renovarse al ser rediseñadas o bien reutilizadas para crear nuevas piezas y así darles una nueva vida. El cuidado de materias primas involucra incluso desde el patronaje, pues ayuda a crear un aspecto positivo en la industria.

Y por último encontramos en esta cadena al consumidor, un factor importante en la conciencia de la sustentabilidad ya que no podemos prescindir de la ropa, pero podemos hacer uso de prendas de manera inteligente.

El reto es no tener un guardarropa desechable, no caer en el consumismo de un fast fashion, sino que por ende hagamos más con menos, demostrando un compromiso no solo con el ambiente sino son la sociedad. Optemos por involucrarnos en un entorno slow fashion donde cada pieza que portemos sea la perfecta ecuación entre calidad, durabilidad y cantidad.

Hablar entonces de sustentabilidad en cualquier ámbito del diseño es iniciar por la invitación consiente y realista, donde podamos involucrarnos todos, por ello una manera creativa para hacer conciencia de nuestro mundo es a través de la moda.

Comprometerse con un estilo de vida ético y respetuoso con el medio ambiente, nos hace consientes de replantearnos la manera en la que consumimos, así demostramos que con pequeñas acciones puede lograrse un efecto a mayor escala.