En su número de marzo de este año, Vogue México tiene una página dedicada a una bolsa de Dior correspondiente a su colección de primavera-verano 2018: una colorida tote bag llamada “Oblique Canvas”, con las palabras Christian Dior justo en medio, completamente bordada. Si bien fue presentada en septiembre de 2017 como parte de la tercera colección ready-to-wear con Maria Grazia Chiuri al frente de la dirección creativa, la bolsa se viralizó en redes sociales en los últimos días cuando apareció en las instagram stories de una fashion blogger junto a unas pulseras a juego. Es sencillo entender la polémica, especialmente si eres mexicano, y es que dichos accesorios remiten a la estética asociada a ciertos bordados realizados por grupos indígenas mexicanos. Por ello, muchas personas en twitter e instagram acusaron a Dior de caer en la apropiación cultural.

¿Pero qué significa eso exactamente?

Con una formación universitaria basada en un enfoque antropológico, me di cuenta que muchas personas utilizaron el termino arbitrariamente sin entender realmente lo que significa. No es que me importe mucho la reputación de Dior (firma que, con Maria Grazia Chiuri, ha sido acusada de apropiación cultural antes cuando en su colección de pre-otoño 2017 incluyeron réplicas exactas de vestuarios tradicionales rumanos) pero entender lo que significa la apropiación cultural en la moda nos ayuda no solo a identificar estas atrocidades apropiadamente, sino, espero, a hacer algo al respecto.

Si bien el diccionario de Cambridge define apropiación cultural como “el acto de tomar o usar elementos de una cultura que no es la propia, especialmente sin mostrar entendimiento o respeto por dicha cultura”, esta definición no es del todo completa ya que no menciona un elemento importante: las relaciones de poder. Esta característica puede rastrearte desde algunas de las obras más importantes de Karl Marx, aunque la artista y activista afroamericana Gabrielle Richardson dio una definición perfecta y concisa durante una entrevista con la revista i-D: “la apropiación cultural es cuando la gente en el poder tergiversa lo que son los grupos marginados y lo mercantiliza para el consumo masivo y la obtención de ganancias”.

Es, por ejemplo, lo que hizo Christian Louboutin el año pasado con su colección de bolsos llamada Mexicaba (continuando con los ejemplos que involucran a grupos indígenas mexicanos). Las bolsas que conformaban Mexicaba incluían tejidos mayas que, contrario a lo que Christian Louboutin probablemente pensaba, no tienen una función decorativa. Para las sociedades autóctonas del sur de México y algunas partes de Centroamerica como Guatemala y Honduras, los tejidos “constituyen un lenguaje colectivo, tangible e intangible, de gran diversidad y complejidad” de acuerdo a la especialista en tejidos indígenas, Barbara Knoke de Arathoon. Los tejidos mayas proveen información sobre la persona que los porta como su estado civil, lugar de origen e incluso el rol que desempeña en una comunidad, además de tener una conexión directa con el pasado maya debido a su fuerte simbolismo cosmológico (de acuerdo a la mitología maya, fue la diosa de la luna, Ixchel, quien otorgó a las mujeres el arte de tejer, proporcionándoles telares e instruyéndoles sobre los símbolos sagrados que debían aparecer en las telas). Los tejidos, entonces, pueden ser considerados como una continuidad cultural, una costumbre que forma parte de la memoria histórica de las comunidades indígenas, es decir, no deberían estar adornando una bolsa de lujo… aunque, de cualquier manera, la línea Mexicaba terminó siendo sold out.

Así que, ¿la bolsa de Dior es otro caso de apropiación cultural? No exactamente. Lo único que ha dicho la marca sobre la bolsa es que está inspirada en “las artesanías mexicanas” y si bien denota la ignorancia de las personas que trabajan en Dior, no es exactamente apropiación cultural puesto que no están descontextualizando, por ejemplo, un diseño especifico de un grupo indígena como en el caso de Louboutin y Mexicaba.

La estética utilizada por Dior es muy parecida al arte de los huicholes, un grupo étnico que habita en la Sierra Madre Occidental. Aunque el arte huichol tiene un significado religioso (algunos patrones han sido utilizados para representar y comunicarse con los dioses), tiene una peculiaridad que no se puede ubicar en otro tipo de arte producido por indígenas: hay una vertiente comercial. Ante la popularidad de su arte, los mismos huicholes han creado diseños distintos a aquellos con fines religiosos, para hacerlos mucho más decorativos. Así, los accesorios de Dior están inspirados en esta vertiente decorativa (finalmente, cabe destacar que Dior no utiliza ningún diseño tradicional de los huicholes, algo que sí hace, por ejemplo, la marca mexicana Pineda Covalin con sus bolsas “Yaab espíritu huichol marino”, “Xaab espíritu huichol” entre otras) que ha sido explotada por huicholes y un sinfín de artistas (¿se acuerdan del Vochol? Hasta apareció en Vogue).  

 

La decisión de Dior de “inspirarse” en esta estética puede seguir siendo cuestionable para algunos, pero contrario a lo que algunos usuarios de twitter expresaron respecto a la bolsa, esto no se soluciona si la marca en cuestión le da empleo a los artesanos para que ellos mismos realicen los bordados en cuestión (las bolsas de Dior se hacen en un taller en Italia), eso, en realidad, solo reafirmara la jerarquía de poder en donde la marca concibe al artesano como mano de obra barata y, en un retorcido ejercicio, le hace participar en la explotación de sus tradiciones. Es, finalmente, lo que hizo Christian Louboutin cuando trabajo con artesanas de Taller Maya quienes terminaron percibiendo solo $700 por cada bolsa bordada.

Desgraciadamente, estos casos de apropiación cultural (o por lo menos de una pobre apreciación de la cultura mexicana) no son ni los primeros y no serán los últimos hasta que nosotros mismos no apreciemos nuestra cultura y dejemos de aplaudir cuando alguna marca no haga más que perpetuar estereotipos (te estoy viendo a ti, Dolce & Gabbana), hasta que el plagio a comunidades indígenas no queden en el olvido (te estoy viendo a ti, Isabel Marant) o hasta que la ONU haga ilegal la apropiación cultural. 

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Texto por Nayma Flores. 

Aclaración de la autora: Este texto contiene extractos de un articulo que escribí sobre apropiación cultural y el caso de Christian Louboutin y que fue publicado el año pasado en The Lit Mag. Se puede leer aquí