Texto por Toshi Tanamachi

Es necesario hacer un mundo nuevo. 

Un mundo donde quepan muchos mundos, donde quepan todos los mundos.

México, y muchos otros países colonizados, arrastran desde hace siglos ciertas ideas sobre el mestizaje fundadas en mitos que se han demostrado erróneos. Entender y reconocer los valores de la lengua y la cultura de todos los pueblos y trabajar para entenderlos y reconocerlos es una tarea pendiente.

La idea de una población mestiza (mixed) siempre ha sido analizada desde afuera, desde la visión de la mayoría dominante que señala, subordina y homogeneiza a los grupos culturales diferenciados. La voz de los mismos indígenas no se ha tomado en cuenta para definir quiénes son.

El mestizaje se funda en la falsa creencia de que existen razas humanas que se mezclan para formar un nuevo y distinto grupo racial. La evidencia biológica muestra que las diferencias genéticas entre la población humana se reducen a un mínimo tal, que no llegan a ser significativas en términos de «raza». Es decir: las razas humanas no existen. Tampoco existe la mezcla racial y mucho menos el mestizaje como una realidad cualitativamente distinta.

Se piensa en el grupo mestizo como una identidad, una realidad unificada bajo cierto idioma y cultura. La realidad es que los mal llamados «mestizos» somos un grupo heterogéneo, pero con otras características en común, formado por pobres o descastados, personas de origen africano, indígenas que salieron de sus comunidades, asiáticos, descendientes de españoles e indígenas. El término no describe el origen racial ni étnico de una persona, pues es una categoría política que se utilizó como mecanismo para neutralizar y silenciar a grupos étnicos y culturales distintos.

Se dice que los mexicanos somos mitad indígenas y mitad españoles. Pero al simplificarlo a tal grado, se termina olvidando que en México hay 70 grupos indígenas diferentes; que los españoles no solo son blancos, sino una mezcla de árabes, negros y blancos y que los afrolatinos y asiáticos han sido ignorados por la historia y ni siquiera figuran en las estadísticas oficiales.

Todo esto más la fuerte influencia cultural que tiene nuestro vecino del norte…

Overol de Manov, top y camisa de The ELA Brand, bolsa de Guillermo Jester
Camisa de The ELA Brand
Total look de Tanamachi
Top de The ELA Brand
Kimono y obi de Tanamachi
Look total de Tanamachi

FOTOGRAFÍA DANIEL PERALTA DIRECCIÓN DE ARTE & STYLING MARIO PICHARDO ASISTENTE(S) DE STYLING TOSH TANAMACHI & BRIAN FONTANA MODELO SANDOVAL NUÑEZ