Cada mes, en Melodrama tendremos temáticas específicas para fomentar las colaboraciones entre nuestros lectores. Nuestra temática de enero es la moda rápida; si quieres hablar al respecto da clic aquí para saber cómo. 

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Tener acceso a la moda es una cosa habitual para la gran mayoría de las personas, ya no es un lujo ni tenemos que ahorrar para vestir con los “must- have” de cada temporada

La globalización hizo posible la producción en masa de la ropa y tiendas como H&M, Zara, Forever 21, Pull & Bear entre otras populares marcas, nos dan la oportunidad de tener novedades constantes en nuestro clóset sin gastar tanto dinero.

Pero todo tiene un precio.

Si bien, monetariamente las prendas no valen demasiado, esta tendencia de ropa nueva y económica conocida como fast fashion (moda rápida en español), tiene un alto precio social y ambiental. Concentrándonos en este último aspecto, en cada paso del ciclo de vida de estas prendas hay contaminación.

Materia prima

Muchas de estas prendas están hechas con polyester debido a su bajo costo, en la elaboración de esta fibra se usa etileno que es un derivado del petróleo. Puesto que debe existir  un proceso especial para tratar los químicos, se utiliza una gran cantidad de agua, explotando los mantos acuíferos. Y, cada vez que lavamos estas prendas sintéticas, pequeñas fibras de plástico llamadas “microfibras” se desprenden y contaminan el agua con sustancias tóxicas.

El uso de algodón también tiene un gran impacto ambiental, puesto que es cada vez más difícil de producir por las altas temperaturas según un reporte publicado por WWD: en la producción de algodón los suelos y los mantos acuíferos son explotados, la tierra se puede convertir en infértil y el uso de pesticidas no solo contamina el algodón mismo y el ambiente sino que puede causar malformaciones genéticas en  sus cultivadores.

Elaboración

Los principales países consumidores de algodón son: China, India, Pakistán, Estados Unidos, Turquía y Brasil. Todos ellos, con la excepción de Estados Unidos, requieren la importación de algodón. En los países que más consumen algodón es donde está la mano de obra más barata. Las prendas son hechas en extraordinarias cantidades en países como China, Bangladés y Honduras.

¿Pueden imaginarse el costo ambiental de la transportación? El algodón tiene que viajar a las fábricas y en la unidad textil se generan diferentes tipos de aguas residuales contaminadas por el  uso  excesivo de químicos.

Para hacer solo una prenda de mezclilla se necesitan alrededor de 1.500 litros de agua, además de 700 litros para la coloración, fijación y limpieza.

Según un reporte del MIT realizado Randolph Kirchain y Elsa Olivetti,  se encontró que en 2009, la industria de la ropa consumió alrededor de mil millones de kilovatios de electricidad, o 130 millones toneladas de carbón, contribuyendo al efecto invernadero. En la actualidad, la industria de la ropa es responsable por el 10% de las emisiones de carbón del planeta.

Distribución y venta

Toma aproximadamente una semana producir la ropa en China y dos semanas en transportarla para su distribución global. Estas marcas de ropa tienen un gran sistema logístico y de transportación, y actualmente todos tenemos una tienda Zara, Pull & Bear, H&M cerca de nosotros.

Fin del ciclo de vida

La ropa conocida como fast fashion no tiene un ciclo de vida muy largo, ¿Dónde termina esta gran cantidad de ropa?

La gran mayoría de la ropa termina en los vertederos de basura. Según la Agencia de protección ambiental (EPA), los norteamericanos tiran más de 30 kilos de ropa y telas al año  por persona.  Las fibras sintéticas pueden tardar varios siglos en descomponerse, mientras que una prenda de algodón, puede degradarse de 6 meses a 5 años.

Es importante que, como consumidores, sepamos cómo manejar las prendas que vamos a desechar para disminuir nuestro impacto ambiental.

En todas las tiendas H&M puedes llevar tu ropa vieja, para reciclarla, a cambio de una compensación (es dificil, sin embargo, que la marca pueda deshacerse de la ropa que colecta. De acuerdo a Lucy Siegle, a H&M le tomará 12 años reciclar apenas 1,000 prendas. Desde 2013, la firma ha dicho que ha recolectado 25,000 prendas); también podemos donar nuestra ropa que no esté en malas condiciones a las personas que lo necesiten o, incluso, intercambiar con nuestros amigos.

La industria de la moda es muy grande y si como consumidores queremos poner nuestro grano de arena en la solución de los problemas debemos tomar conciencia sobre nuestros hábitos de consumo.

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Texto por Sofía Loredo. 

Ilustración por Francelia Bahena.

Corrección de estilo por Katya Sánchez.