En la industria de la moda, no hay nadie como Oswaldo Erréve y nada como Backmasking Future. Aunque la premisa podría resultar familiar – una plataforma cuya función principal es reunir jóvenes talentos para generar proyectos editoriales y audiovisuales-, la verdad es que es un proyecto mucho más ambicioso de lo que un primer y rápido acercamiento podría mostrar. 

Fundada en 2018 como complemento de una formación universitaria estrictamente fotográfica, Oswaldo describe Backmasking Future como un proyecto editorial compuesto por 12 fashion films con un hilo conductor conectado de forma espacio-temporal, creando un universo personal que habla sobre el ser humano y su convivencia consigo mismo en los ambientes contemporáneos hostiles que están inmersos en la revolución tecnológica, virtual y digital, todo, reflejado en su más reciente proyecto, una suerte de retrospectiva titulada Arc of Tarot

Actualmente, luego de lanzar 9 editoriales, 8 fashion films, 3 films alternativos y un videoclip, Backmasking Future se define como una “casa productora” o “neoplataforma” que celebra una nueva asociación intermediaria de talentos y plataformas que se conecten por medio de lazos multidisciplinarios y desarrollen trabajos integrales cooperativos.

Con motivo del lanzamiento de Arc of Tarot (publicado en exclusiva en Melodrama), platicamos con Oswaldo sobre el último año de la que denomina “neoplataforma”, cómo es trabajar y ser parte de una nueva generación de creativos, lo qué representa la pandemia por el COVID-19 y más. 

¿A qué inquietudes responde la creación de Backmasking Future? 

Backmasking Future, en primera instancia, surgió solamente como una serie de fashion films y el objetivo principal era generar proyectos editoriales fotográficos complementados por videos. Planeaba que, de hecho, fuera un proyecto efímero que se limitara a sólo existir como una serie de 12 videos y nada más. 

Posteriormente, teniendo en control esta nueva forma de trabajar para lanzar contenido mensual (a la cual me adapté bastante pronto) necesité sumarle un concepto, una narrativa y un objetivo nuevo. Quise tomar la idea del futuro distópico vista desde una perspectiva antropológica gnóstica (corriente a la que me acerqué gracias a mi madre), tocando puntos importantes dentro del ámbito espiritual y esotérico, cuyo objetivo no es inclinarse hacia ningún tipo de dogma, si no todo lo contrario, busca deshacerse de paradigmas y de romper escalas entre los conceptos que se sugieren, teniendo así una plataforma de libre expresión introspectiva.

Filmé el primer video de la serie (Future Diyos) en las instalaciones del Centro Cultural

Digital y del Museo Experimental el Eco con ayuda de mi amigo y director de arte Sntg Vvs con quien compartí unos meses de trabajo en Mov Magazine, un medio independiente dirigido a la gen Z

Me llama la atención que utilizas el término “neoplataforma” para describir el proyecto ¿a qué te refieres? 

Luego de trabajar bajo el concepto de “serie” por varios meses me di cuenta que había logrado mi objetivo principalal generar editoriales complementadas por fashion films pero también determiné que más allá de sólo ser una serie con contenido editorial y audiovisual bajo un concepto en específico, con una técnica particular aplicada y un estilo propio, necesité buscar una apertura social al proyecto invitando a más personas que trabajan sobre diversas disciplinas a colaborar en el proyecto. Primero decidí contactar con personas cercanas, amigos, diseñadores, músicos y artistas digitales para invitarlos a colaborar en el proyecto y después abrí una convocatoria al público general. Esta tuvo tanto éxito y recibí varios DMs que me di a la tarea de ubicar a los talentos que querían colaborar por secciones divididas por tiempos y por proyectos, fue lo que reforzó la idea de generar un fashion film por mes y lo que me dió el impulso a continuar creando contenido periódico. 

Se transformó a “casa productora” o “neoplataforma” porque funge como un apoyo para la visibilidad de nuevos creativos, que promueve la voz de la comunidad de artistas independientes con discursos que, por su temática, son difícilmente volteados a ver por plataformas lucrativas de renombre que tienden a ser aspiracionales. 

¿Cómo ha sido trabajar con jóvenes talentos que, en su mayoría, representan una nueva generación de creativos en México, no solo talentosos sino que entienden la industria de la moda de manera completamente diferente a la establecida?

Me parece bastante importante que tanto yo como los creativos con lo que he colaborado tengamos inquietud de presentar y representar un panorama más amplio dentro de la industria de la moda y el arte en México a los temas que tienen más relevancia para la comunidad en general. Todos tenemos intereses diferentes pero también muchos tenemos el afán de hacer valer nuestra voz común de manera independiente y de crear cosas con las que podamos hacernos ver. 

La solidaridad y la humildad es importante entre esta nueva generación de artistas y diseñadores, es vital que nosotros como jóvenes que estamos entrando al medio no presentemos síntomas de grandeza para evitar caer en lo que los grandes medios erran la mayor parte del tiempo.

Sé lo que representa el hecho de no ser aceptado por grandes plataformas, creo que todas las personas se han visto inmersas al menos alguna vez a lo largo de sus carreras por rotundos NO. Por eso hago hincapié en tener que apoyarnos los unos a los otros en esta nueva generación. Si los medios grandes no pueden o no quieren darte visibilidad, crea tu propia plataforma, cree en tus propios programas y hazlo.

Precisamente, una de las cosas que más me gustan de Backmasking Future es, como lo mencionas varias veces, su compromiso con el talento nuevo; fácilmente se puede ver que se trata de algo serio, democrático y multilateral: sobre esto, ¿tienes criterios para seleccionar a tus colaboradores? ¿sigues trabajando bajo convocatorias o entre tus amigxs? digamos, ¿que tiene que tener alguien para formar parte de esta serie? 

No tengo ningún criterio para seleccionar a la gente con la que quiero trabajar, afortunadamente muchas personas me han dicho que quieren colaborar pero desafortunadamente llegó un punto en el que se me salió de las manos un poco el número de personas y a algunos tuve que rechazarlos al menos para los fashion films del año 2019, no porque no me gustaran sus trabajos, sino porque no he logrado darme el lujo de hacer que Backmasking Future consuma mi tiempo al 100%, principalmente porque es una A.C. sin fines de lucro y no me ha remunerado gran cosa, yo he tenido que invertir en producciones con el sueldo de los proyectos que he desarrollado en niveles mayormente profesionales y no he pedido nada a cambio de mis colaboradores salvo su apoyo para la realización. No sé qué vaya a suceder en un futuro lejano con Backmasking Future, pero ahora que considero al proyecto como una casa productora me gustaría poder obtener un ingreso por medio de esta para poder ofrecer algo más a mis colaboradores más allá de créditos y menciones en medios y plataformas.

Admito que inicialmente necesité el apoyo de mis amigos para poder llevar a cabo el proyecto, posteriormente me fui abriendo a talentos con los que no había tenido la oportunidad de colaborar. Aún tengo una amplia lista de personas con las que me gustaría trabajar, estoy seguro que en algún punto los contactaré para crear cosas juntos. No he abierto una nueva convocatoria por esta misma razón, y a causa del confinamiento me encuentro trabajando en varias piezas que fungirán como una exteriorización de mi expresión y mi visión introspectiva sobre la situación actual en el mundo. 

Backmasking Future te ha permitido colaborar con el Centro de la Imagen, NRMAL, Material Art Fair, Vogue Italia y, recientemente, Mercedes-Benz Fashion Week México ¿Has ubicado diferencias entre trabajar para medios de moda, eventos de arte y eventos de música? 

Cada industria con la que he tenido oportunidad de trabajar ha retroalimentado mi trabajo de forma satisfactoria. Considero que a algunas de estas asociaciones les hace falta ampliar los panoramas de su escena y abrir las posibilidades de presentar propuestas frescas, con discursos diferentes y mayor diversidad tanto de género como de raza para que gradualmente cada una de estas áreas vaya creando conexiones simultáneas para hacer nacer este tipo de neoplataformas híbridas y llegar a encontrarse las unas con las otras. Es como dar vida a un atlante ecléctico para el bien común.

El hilo conductor de los fashion films habla sobre la relación del ser humano con los ambientes propiciados por la revolución tecnológica, virtual y digital; actualmente, en confinamiento por la pandemia del COVID-19 nuestras dinámicas con la tecnología se han modificado y sin duda intensificado, ¿qué opinas de ello? ¿cómo afectará tu trabajo? 

He pensado en los últimos meses de cuarentena que todas las situaciones actuales representan una involución de la raza humana y ya es tiempo de exponer un cambio real porque es lo que se debe cumplir en cada ciclo que está por concluir. Como seres humanos tenemos la capacidad de evolucionar, somos adaptables y así lo hemos hecho durante todos los años pasados de nuestra existencia como especie. El tiempo y los avances en nuestro ecosistema van mutando y eso es inevitable, tenemos que aprender a desarrollar un progreso interno para poder externarlo y construir una cadena de valores.

Todo esto de lo que hablo es hipotético, subjetivo y utópico; el progreso interno, tomando al retroceso y a todo lo que nos convierte en seres egóicos como enseñanza, nos hará ver pronto lo que nos hace falta para colocarnos en nuestro centro positivo. Queda en manos de cada uno de nosotros conocer nuestra propia adaptación y saber cómo lo enfrentaremos en la futura y cercana realidad.

Por último, la conversación sobre el racismo y la falta de diversidad en la industria se ha intensificado en las últimas semanas, y me interesa mucho saber tu opinión como creativo moreno en esta industria y en la del arte, ¿cómo has vivido el racismo? ¿crees que haya afectado o beneficiado tu color de piel a tu carrera? ¿cómo involucras la diversidad en Backmasking Future y tus proyectos en general? 

Dentro de la industria no he sufrido ninguna agresión emocional, mental ni física hacia mi persona pero sí hacia mi trabajo, ha sido rechazado por diversas editoriales y plataformas por razones sospechosamente relacionadas con el clasismo y el racismo, indirectamente hacia lo que represento yo como persona y hacia lo que representa mi trabajo como concepto. 

Agradezco bastante que todas las personas con las que he trabajado jamás han juzgado mi color de piel (eso ya no ha sucedido desde mi educación primaria). Así que no, mi color de piel no ha representado ningún obstáculo y tampoco ha generado beneficio alguno para mi carrera, se mantiene como un tema irrelevante.

Desde la universidad estuve involucrado en situaciones relacionadas con este tema sobre mi trabajo y su conceptualización. Por los profesores nunca fue bien visto un hombre moreno desnudo montado en un caballo blanco. Después de todas las limitaciones en la universidad, me gradué y comencé a trabajar en mis proyectos, me vi envuelto en un seguridad inmensa y eso me ha ayudado a desarrollar todos mis planes de trabajo sin ningún límite y sin miedo a las opiniones subjetivas, siempre he aceptado las críticas buenas y malas, las utilizo  a mi favor para formarme a nivel laboral y personal.

El discurso de mi trabajo en general, desde hace 4 años que comencé a laborar dentro de la industria fotográfica puntualmente en la moda y el arte, siempre ha tocado puntos cercanos a la diversidad y el género pero nunca he pretendido que mi carrera tenga un enfoque político ni activista pero es tiempo también de comunicar nuestras ideas, de alzar nuestras voces sobre las problemáticas sociopolíticas. Como comunicadores visuales, fotográficos, gráficos, etc. tenemos el poder de guiar el destino del planeta y de la humanidad por un lado benéfico.