Karl Lagerfeld falleció la mañana del 19 de febrero de 2019 en un hospital de París debido a complicaciones por cáncer de páncreas. El diseñador alemán fue director creativo de Fendi desde 1967 y de Chanel desde 1983, cargos que desempeñó hasta el día de su muerte, así como de su firma homónima. Lagerfeld es reconocido como uno de los diseñadores más importantes e influyentes de los últimos cincuenta años, sin embargo, también fue acusado de islamofobico, gordofobico y racista.

Luego de las presentaciones de las últimas colecciones de Lagerfeld para Chanel y Fendi, la directora y editora de Melodrama, Nayma Flores y Melina Guerrero, reflexionan sobre la figura del mítico diseñador, sus aportes a la cultura y la moda, y su problemática personalidad.

Ilustración por Andrea Corona.

Nayma: Podemos empezar por la pregunta que realmente nunca nadie quiso hacer y mucho menos ahora: ¿la carrera de Lagerfeld es relevante por sus aportes a la moda o más bien a su longevidad? Es decir, ¿realmente revolucionó la moda del siglo XX (¿él? ¿de todos los grandes, él, de verdad?) o era lo que todos debíamos decir de alguien que lleva más de treinta años en una firma (¡dos firmas!) y tenía contratos vitalicios, no se vería bien decir que no hizo nada en todos esos años, ¿no?

Melina: Más allá de colecciones increíbles (que muchas veces no lo eran) construía un mundo alrededor de la marca y de él mismo que elevaba a Chanel como algo icónico e inamovible, ¿o acaso es casualidad que hasta el más ajeno a la moda relacione Chanel con el nivel más elevado y lujoso de la industria?

Creo que el aporte de Lagerfeld a Chanel concretamente radica en un ámbito cultural: ofrecía lujo en su más alto estándar; intentemos pensar por un momento en una marca de moda y estilo de vida más lujosa que Chanel. ¿En cuantas pensaste? ¿una? ¿dos? ¿ninguna? y es que lo que más le dio valor a la marca es ese estatus que construyó alrededor de sí, recordemos que antes de Karl, la maison cayó en decadencia al nivel de solo vender perfumes por lo que su plan (sí, seguro fue fríamente calculado) de hacer de la marca un frívolo sinónimo de lujo y aspiración dio grandes resultados.

N: Realmente grandes, en 2017 la firma tuvo ganancias por 9.62 millones de dólares… Creo que tienes razón, hizo de Chanel sinónimo de un modo de vida aspiracional que, de cierta forma u otra, todo el mundo en la moda ansía tener. Básicamente, es responsable de la popularización de este modo de vida, toda una mente malvada capitalista. ¿Pero qué hay de la moda, de los diseños, de la ropa?

M: Estrictamente hablando de moda se dedicó a imponer y reinterpretar “clásicos”: el tweed, las camelias, las perlas… las vimos una y otra vez.

N: Y otra, y otra, y otra…

M: Chanel nunca apuntó a un público joven (aunque casi todas sus embajadoras eran muy jóvenes), incluso en la última colección que presentaron ya sin Karl…

N: Ni con el estampado de emojis…

M: En Fendi no hay gran diferencia: pieles y más pieles, lujo excesivo, frivolidad, elegancia. La fórmula era la misma.

N: Exacto, ¿realmente podemos diferenciar una colección de Chanel de otra? ¿una colección de Fendi de otra? siempre veíamos los mismos cortes, formas, materiales…

M: En este punto sólo puedo pensar que las impresionantes escenografías de sus desfiles ocupaban más la atención de los medios que la ropa misma…

N: ¡Sí! Especialmente en Chanel, si no hubiera sido por las elaboradas escenografías (un casino, un supermercado, un montón de jardines, la terminal de un aeropuerto) o los destinos turísticos (Dubaí, Grecia, CUBA), probablemente nadie hablaría de ellas seis meses después de haberse presentado.

M: Entonces digamos que Karl ayudó a establecer el enorme, costoso y opulento espectáculo que deben (¿debían?) ser los desfiles de moda para considerarse relevantes.

N: Y que finalmente muchos colegas imitaron: Miuccia Prada en Prada, Marc Jacobs en Louis Vuitton, Philipp Plein…

M: Al final, supo mantenerse relevante durante décadas no sólo por sus diseños sino por su multidisciplinariedad, su estilo de vida excéntrico y sus declaraciones escandalosas.

N: ¡Ah, las declaraciones escandalosas! ¡A esto quería llegar! A estas alturas creo que todo el mundo ya las conoce pero si no, a grandes rasgos, se le adjudica (con razón) de toda la porquería del mundo: era racista, gordofobico , dijo que si las modelos no querían ser acosadas sexualmente mejor debían convertirse en monjas, dijo que los hombres de baja estatura eran feos, malos y probablemente querían matarte (cú cú), y más, y más, y más. El asunto es que la industria de la moda las catalogaba como parte de su excéntrica personalidad, y el hecho de que hubiera todo un culto alrededor de su personalidad (a pesar de ser una persona sumamente hermética) ayudó a que no se le juzgará como debía

M: Creo que debía estar muy consciente de todas las opiniones que arrojaba y el que no le importara ofender habla de que él mismo se sentía intocable y con el poder de opinar lo que le diera la gana porque sabía que no habría grandes consecuencias y la polémica sólo le ayudaría a incrementar ventas, su seguridad y arrogancia estaban por las nubes por eso siempre se le percibió como inalcanzable…

N: ¡Es que se presentaba como inalcanzable! Esta especie de hombre superpoderoso que diseñaba y dirigía tres firmas de alto perfil, dibujaba, tomaba fotografías, estaba involucrado en el arte, tenía su propia aplicación de emojis y un gato famoso…

M: Creo que está en la naturaleza humana querer estar cerca de los que percibimos como superiores, ser “serviles” y justificar sus malas actitudes por agradarles a estos personajes y poder llegar, de cierta manera, a su nivel.

Todas esas celebrities que lo rodeaban y adoraban ayudaban a que todos los “no elegidos” buscarán desesperadamente su aprobación pasando por alto sus ofensas. Esa arrogancia que rodea a los personajes como Karl es la misma que los protege y exenta de cualquier falta.

N:  Definitivamente su círculo de amigos, celebridades y colegas con muchísima influencia en la industria de la moda y el entretenimiento ayudaron a que el resto de nosotros los mortales lo viéramos como inalcanzable y se le colocara en un pedestal que quizá no merecía. Ahí están los tweets de Cara Delevigne defendiéndolo e, incluso, muchas personas influyentes de la industria de la moda mexicana también escribieron discursos dignos de mencionarse en el mismísimo funeral…

M: Ocurre eso de querer robar protagonismo a la situación para autopromocionarse, como cuando felicitas a alguien por su cumple y subes una foto con esa persona pero tu te ves más guapx, la mayoría subió fotos de ellos acompañados de Karl así de “mirenme, yo era del círculo de Karl ¡yo estaba a su nivel!”, el oportunismo en todo su esplendor.

N: Al final, termina ocurriendo este horrible fenómeno del “genio creativo” del que el mundo del arte y el entretenimiento no han podido deshacerse: es inalcanzable, es único en su tipo, es de esos talentos “que ya no hay”, entonces, a cambio de que bendiga a este mundo con su talento y magia, tenemos que hacer ciertas concesiones, dejemos que se exprese como quiera: ¡que haga comentarios gordofobicos! ¡que menosprecie las denuncias de abuso y acoso sexual hacia modelos! ¡así es él! ¡excéntrico! ¡políticamente incorrecto!

Aunque no sé si los ochenta y tantos looks de tweed que presentaba temporada tras temporada en Chanel valían la pena…

M: No se que tan bueno es eso de que se le perciba como un “artista” porque se tiene esa idiosincrasia del artista mimado, arrogante y libre de hacer lo que quiera.

N: Bueno, pero ahora hablemos por favor, del futuro de Chanel… o sea, creo que no hay mucho que decir de Fendi, Silvia Venturini-Fendi va a seguir con la firma familiar, de co-directora a directora, punto.

M: Solo espero que se derroque el fur, aunque, creo que justo por el fur es que aún existe Fendi, sino, ¿qué se pondrían todas las señoras ricachonas atrapadas en el siglo pasado?

N: Silvia Venturini Fendi es una señora ricachona del siglo pasado, no la podemos culpar (¿o sí?). En fin, CHANEL, CHANEL, CHANEL

M: Virgine Viard fue nombrada sucesora de Lagerfeld…

N: ¿Quién carajos es Virgine Viard? En serio. No habíamos escuchado casi nada de ella antes de la colección couture de enero cuando Lagerfeld no salió al final del desfile y en su lugar lo hizo ella.

M: Fue su mano derecha durante décadas por eso mismo creo que dará seguimiento a lo que Karl dejó. Trabajar con él por tanto tiempo no le permitirá alejarse demasiado del estilo que ha permeado hasta ahora. Hay quienes opinan que su ascenso será temporal en lo que se define a un diseñador con una trayectoria más sólida que pueda redefinir la esencia de Chanel.

N: En definitiva me parece un ascenso temporal. Me recordó mucho al caso de John Galliano cuando fue despedido de Dior y “su mano derecha” Bill Gaytten fue promovido a director creativo. Duró menos de un año y, en realidad, nadie le recuerda. Luego llegó Raf Simons y ¡boom! ¿quién podría ser el ¡boom! de Chanel? ¿Hedi Slimane? Eran buenos amigos…

M: ¡Yo voto por Phoebe Philo!

N: ¡Una mujer! ¡Sí, por favor! Aunque, ¿realmente se quiere redefinir la esencia de Chanel? Es decir, se ha dicho mucho sobre el fin de una era en Chanel (todas las reseñas del show FW19 lo mencionan), ¿qué esperamos entonces de Viard o de cualquiera en la era post-Lagerfeld? ¿Que continúen con esa visión o que realmente haya un cambio de
era e innoven un poco? me gustaría ver eso, Chanel entrando, de verdad, al siglo XXI.

M: Ya que se fue el último dictador de la moda…

N: ¡Literal! (lo de dictador y lo que ya se fue)

M: Los invito a que nos sintamos libres de iniciar una nueva era en la moda y hacer a un lado los vicios que nos quedaron del siglo XX, apuntando a crear la industria que necesitamos: incluyente, ética, innovadora, propositiva, más real, cercana y honesta. Sí, te hablo a ti que crees que para “pertenecer” debes ser arrogante y mamón, ya quítate esa idea, amigx.

N: No necesitamos más personas que quieran ser como Karl Lagerfeld en ese aspecto. Thank you, next, dirían por ahí…