El pasado lunes se llevó a cabo la gala del Museo Metropolitano de Nueva York  que, como cada año, es organizada por Anna Wintour para inaugurar la exposición de primavera/verano del Instituto del Vestido del museo así como para recaudar fondos.

Lo que hace tan especial a la MET Gala es que existe un dress-code inspirado directamente en la temática de la exposición a inaugurarse que puede enfocarse en una firma, un/a diseñador/a o una línea curatorial más compleja. Esta última siempre es la que genera más expectativa puesto que permite un ejercicio creativo mucho más interesante de seguir por parte de celebridades y estilistas, que fue precisamente lo que sucedió este año con Heavenly Bodies donde se exploró la relación entre la moda y la religión católica.

Aun sin la gala, esta exposición resulta grandiosa por sí misma. No solo es la exposición más grande que haya organizado el Instituto del Vestido en su historia, también es la culminación de años de negociaciones entre el equipo curatorial del Instituto (encabezado por Andrew Bolton), el fideicomiso del MET, Anna Wintour y el propio Vaticano, que terminó, no solo dando su visto bueno, también facilitó autores especializados para el catalogo y 42 piezas  para la exhibición.

La gala, sin embargo, le hizo justicia a la exposición y al tema, cuya exquisitez nos proporcionó una de las mejores galas del MET de los últimos años (y me atrevería a decir que de la historia del evento).

Como siempre, me parece un poco superfluo dividir mi reseña entre la típica lista de los “mejores” y los “peores” looks no solo porque no somos ELLE, sino porque es demasiado subjetivo: cada look tenía algo hermoso o remitía a espectros e interpretaciones diversas del catolicismo y, por supuesto, la moda. Eso sí, solo incluí a las personas que siguieron el tema lo mejor posible puesto que este análisis se basa en el rastreo de las referencias católicas de cada uno de los looks y porque, finalmente, la MET Gala se trata de eso (nadie se va a acordar en unos meses de lo que usaron Miley Cyrus, Dakota Fanning, las hermanas Jenner, Ansel Elgort y Hailey Baldwin).

El siguiente análisis está dividido en  las mismas secciones en las que se encuentra dividida Heavenly Bodies, además de una cuarta sección que me invente porque algunos looks así lo ameritaban. 

I.

La primera sección está conformada por diseños inspirados en la opulencia asociada a la religión.

Esta opulencia puede ubicarse tempranamente en el arte del Imperio Bizantino (Constantino fue el primer emperador no solo en adoptar la religión cristiana sino también legalizarla y hacerla religión oficial del Imperio) puesto que la riqueza y la suntuosidad ornamental se consideraban un medio para expresar la religiosidad y el carácter semidivino del poder imperial.

No es raro entonces que ciertas marcas igual de fastuosas se hayan inspirado en el arte bizantino. Varias colecciones de Gianni Versace están inspiradas en la estética bizantina y, afortunadamente, esto fue retomado de diversas formas en la MET Gala.

Kim Kardashian utilizó un vestido hecho a la medida de Versace inspirado en la colección de otoño/invierno 1997 del fundador (la última que diseñó) donde se incluían distintos vestidos en colores monocromáticos y lentejuelas, adornados con cruces muy parecidas a las bizantinas, Laura Love utilizó una reinterpretación moderna extraída de la colección de primavera/verano 2018 de la firma y Chadwick Boseman un diseño hecho a la medida que podría ser la reinterpretación masculina y que lo convirtió en uno de los hombres mejor vestidos de la noche.

En la misma temática, Jennifer Lopez y la modelo Natalia Vodianova aparecieron en diseños hechos a la medida de Balmain diseñados por Oliver Rousteing con enormes cruces al frente, que no solo remiten a las bizantinas sino, a su vez, al icónico trabajo de Christian Lacroix que apareció en la primera Vogue de Anna Wintour.

El arte bizantino no es todo cruces, claro. El vestido hecho a la medida de Moschino por Jeremy Scott que vistió Stella Maxwell y el saco de la división de alta costura para hombres de Dolce & Gabbana que usó Darren Criss, remiten a la estética de la iconografía bizantina principalmente aquella anterior al siglo XIV cuando proliferaban los mosaicos y al arte religioso ruso actual.

Bordado de Nuestra Señora de Kazán, virgen protectora del pueblo ruso, por Maria Yantovskaya.

Otros opulentos diseños en esta MET Gala incluyeron, por supuesto, el traje de papisa de la anfitriona Rihanna y los vestidos de Sarah Jessica Parker y Anya Taylor Joy.

El conjunto de Rihanna fue hecho a la medida por John Galliano bajo la firma Maison Margiela, inspirado en las prendas papales del siglo XIV (parecía, además, una referencia al propio trabajo del diseñador quien creó un conjunto similar durante su dirección creativa en Dior) y que tomó al equipo de la firma 750 horas en terminar.

Los diseños de Dolce & Gabbana utilizados por Sarah Jessica Parker y Anya Taylor Joy, por otro lado, están inspirados en la estética presente en las iglesias barrocas de Italia (concretamente de Nápoles), y, en el caso del diseño de Sarah Jessica Parker, se incluyeron adornos en referencia al Sagrado Corazón de Jesús (que simboliza el amor divino). 

En esta sección también se ubican los diseños asociados al culto a ángeles santos y vírgenes debido a que las representaciones de los mismos suelen ser suntuosos.

El primer rubro estuvo liderado en la alfombra roja por Katy Perry, obviamente. Con el par de alas con el que apareció no se necesitaba mucha explicación para entender que su inspiración fueron los ángeles (finalmente ¿que hay más católico que un ser alado?). Sin embargo, poniendo atención en su outfit completo, me parece que la cantante trataba de hacer referencia al Arcángel Miguel. Jefe de los ejércitos de Dios, el arcángel Miguel tiene como enemigo principal a Satanás debido a su papel como protector de la Iglesia. En el arte se le suele representar con una armadura romana, y si bien no es idéntico, hay ciertas similitudes con el minivestido adornado con una cadena de Atelier Versace que utilizó Katy Perry. 

Escultura del Arcángel Miguel en la Basílica de la Merced en Barcelona.

Aunque menos explicita (y sobretodo documentada), Kate Moss también pareció hacer referencia a los ángeles en su primera MET Gala desde hace 9 años. Su minivestido tipo halter de Saint Laurent diseñado por Anthony Vaccarello estaba adornado con plumas negras que más o menos daban la impresión de ser alas. Si bien en la religión católica no existe un ángel con alas negras, en la religión judía y la religión musulmana sí lo hay: se trata del «ángel de la muerte» llamado Azrael que tiene por misión recibir las almas de los muertos y conducirlas para ser juzgadas.

Detalle de Ángel en un Cementerio de Wilhelm Kotarbiński.

En el segundo rubro, que remite a los santos y santas, podemos encontrar a Zendaya quién apareció en un vestido hecho a la medida de Versace que, con una malla metálica entrelazada con cristales Swarovski pretendía imitar la armadura de Juana de Arco, quién fue canonizada por la Iglesia católica en 1920. Incluso, el peinado de la actriz está inspirado en las representaciones iconográficas de finales del siglo XIX y principios del siglo XX cuando, en pleno proceso de beatificación, Juana de Arco comienza a ser representada con pelo corto.

Entre el segundo y tercer rubro podemos incluir a Lana del Rey en outfit hecho a la medida de Gucci diseñado por Alessandro Michele. El diseño incluye varias referencias a la iconografía de la Virgen María. El corazón con las iniciales de la cantante está directamente inspirado en el inmaculado corazón atravesado por 7 espadas de la Virgen Dolorosa; cada espada representa siete “dolores” o sucesos en la vida de la Virgen como madre de Cristo (la profecía de Simeón sobre el futuro del Niño Jesús y el dolor que generará a la Virgen, la fuga de la Sagrada Familia hacia Egipto, la pérdida de Jesús en el templo de Jerusalen, el encuentro de la Virgen con Jesús camino al calvario así como la muerte de Cristo, el descenso de su cuerpo y la sepultura).

Los “anteojos” que completaron el look están relacionados a la iconografía de Santa Lucía que proliferó durante la Edad Media en donde suele aparecer con dos ojos en un plato. Santa Lucía es considerada como patrona de la vista de acuerdo a una leyenda en donde, puesto que la belleza de sus ojos no permitía descansar a uno de sus pretendientes, Lucía se los arrancó y envió; lleno de remordimiento, el pretendiente terminó por convertirse al cristianismo.

En el tercer rubro, sin embargo, la referencia más recurrida en la MET Gala fueron los halos. Los halos son los círculos luminosos sobre las cabezas de los individuos cristianos para representar la “iluminación”. En los comienzos del arte cristiano, el halo estaba reservado exclusivamente a las representaciones de Jesucristo puesto que remite a la idea de una corona (el título de Rey es aplicado a Cristo en distintos momentos de los evangelios), sin embargo, su uso se extendió a los santos, apóstoles y, por supuesto, la Virgen.

SZA (en un diseño de Atelier Versace), Amber Heard (en un diseño de Carolina Herrera), Lily Collins (en un diseño de la primera colección de alta costura de Clare Weight Keller para Givenchy), Rosie Huntington-Whiteley (en un diseño de Ralph Lauren) y Rita Ora (en un diseño hecho a la medida de Prada) utilizaron distintas “versiones” de los halos asociados a las representaciones de la virgen tanto en pinturas como en esculturas.

Pero, probablemente, el epítome de la suntuosidad y la devoción a las figuras religiosas se hizo presente en Cardi B. Para su primera MET Gala, la rapera utilizó un diseño hecho a la medida de Moschino por Jeremy Scott que estaba recubierto de perlas y piedras, e incluía tocado y guantes a juego. El hecho de que apareciera, además, embarazada de siete meses, hacia que pareciera una especie de suntuosa Virgen de la Dulce Espera. 

II. 

La segunda sección de Heavenly Bodies sirve como la antítesis de la primera: esta sección incluye diseños que remiten al minimalismo presente en aspectos contemplativos de la religión, como la vestimenta utilizada por sacerdotes y distintas órdenes monásticas.

Sí, aquí entraría el vestido de Michael Kors que utilizó Tracee Ellis Ross. Y es que a pesar de estar recubierto por 250,000 lentejuelas bordadas a mano, el diseño pretendía, precisamente, ser minimalista. Aunque a primera vista incluso pareciera que el outfit no tenía relación con el tema como muchos lo puntualizaron en twitter, la actriz se apresuro a explicar que, la inspiración detrás del diseño, especialmente del color, se encontraba en la vestimenta de los sacerdotes católicos. Durante dos domingos del calendario litúrgico, los sacerdotes usan casullas color rosa, para subrayar el gozo por la cercanía del Salvador en Adviento o para indicar una pausa en el rigor penitencial de la Cuaresma. 

Otros diseños inspirados en la vestimenta de los miembros de la jerarquía católica fueron los que utilizaron la modelo Taylor Hill y la actriz Anne Hathaway.  El de la modelo probablemente fue el más obvio; diseñado por Diane Von Furstenberg, el conjunto hecho a la medida se llama Cardenal Sin porque encontró inspiración en la vestimenta diaria de los cardenales aunque materializada en una forma mucho más sensual. En el caso de Anne Hathaway,  si bien el diseño proviene de la última colección de alta costura de Valentino, bien podría remitir a la vestimenta de los cardenales en el siglo XVII. 

Retrato del cardenal John Henry Newman, Emmeline Deane (1889)

Retrato del cardenal Agostino Pallavicini, Anton van Dyck (c. segunda mitad siglo XVII).

No estoy segura si estoy en lo correcto en cuanto a las referencias que las hermanas Olsen (de The Row) y Zac Posen utilizaron en los diseños que crearon para Greta Gerwig e Imaan Hammam respectivamente, pero me remitieron muchísimo a los hábitos utilizados por las monjas, aunque, por supuesto, en una versión exagerada haute couture digna de alfombra roja. Mi favorito, sin embargo, fue el de Imaan Hammam. Además de lo anterior, me pareció que este diseño era una reinterpretación en color negro del famoso vestido de novia de «una costura» que Cristobal Balenciaga diseñó en 1967, mismo que, de hecho, se encuentra expuesto en Heavenly Bodies

III.

La tercera y última sección de Heavenly Bodies incluye diseños inspirados en relatos bíblicos; y, aunque parezca difícil trasladar esta idea a un vestido, dos firmas lo lograron: 

Para su primera MET Gala, Ariana Grande utilizó un vestido hecho a la medida de Vera Wang que incluía diversas capaz de tela y tul, una de ellas, reproduce El Juicio Final, el fresco de Miguel Ángel que adorna la bóveda de la Capilla Sixtina.

El vestido hecho a la medida de Altuzarra que utilizó Salma Hayek, recubierto de lentejuelas y que fue realizado a lo largo de tres semanas, está inspirado en El Jardín del Edén con la caída del hombre, un óleo de 1617, de la autoría de Peter Rubens y Jan Brueghel, que describe el momento justo antes del consumo de la fruta prohibida. El diseño, al ser especialmente diseñado para Hayek según dijo el director creativo de la firma Joseph Altuzarra, terminó siendo una especie de Edén personalizado puesto que incluye ilustraciones de sus mascotas.

IV.

Honestamente, dudo que la religión católica desaparezca pronto, mucho menos su influencia, y probablemente los curadores de Heavenly Bodies piensan igual y por ello no incluyeron ninguna sección en la que se trate el futuro de la relación entre la religión y la moda. Sin embargo, me gusto bastante lo que algunos diseñadores y estilistas proyectaron en la alfombra roja.

Quizá no era la intención, pero los diseños futuristas con toques católicos de Eiza Gonzalez (con su Prabal Gurung que combinó con un maquillaje que incluía lágrimas como cualquier virgen),  Solange (con su vestido strapless compuesto de piezas en tercera dimensión de Iris Van Herpen y complementado con medias de látex) y Bella Hadid (con su exagerado vestido de Chrome Hearts en colaboración con Gareth Pugh que incluía un enorme velo y un corset), me remitieron a un lejano futuro en donde exista un gobierno intergaláctico pero católico (¡la separación completa entre el Estado y la Iglesia jamás ocurrirá!). Quizá los memes de Alien no eran erróneos.

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Texto por Nayma Flores.

Collages por América Uribe.