El diseño es para todos, pero no su educación superior. Un recorrido histórico por la presencia y las ausencias del diseño, la moda y los textiles como proyecto de educación pública universitaria en México.
Texto por Ileana Jalil Kentros y Lucía Constanza Ibarra Cruz ★
El siguiente texto es una transcripción de la ponencia del mismo nombre impartida el pasado 2 de diciembre de 2025 en el Coloquio de Moda, Interdisciplina y Crítica organizado por Melodrama y llevado a cabo en las instalaciones de la Dirección de Estudios Históricos del INAH. Puedes ver la ponencia aquí.
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I. Introducción
Las salidas de diseño nos rodean y median en todas nuestras actividades, hay productos textiles y de moda en un enorme espectro de precios y perfiles, pareciera que “el diseño es para todos”. En México, esta consigna, heredada de ideales democratizadores del diseño, choca con una paradoja fundamental: el acceso a una educación superior pública que la haga realidad es limitado y, en el caso específico del diseño textil y de moda, constituye una ausencia histórica. Esta ponencia realiza un análisis crítico de esta exclusión, argumentando que el sistema de educación superior en México se ha configurado a través de “presencias y ausencias” que han marginado al diseño de moda como campo de conocimiento universitario público, generando así un problema de desigualdad en el acceso a la educación y a la producción cultural.
El recorrido histórico y territorial que se presentará toma como referencia la icónica escuela pública Bauhaus creada en 1919, para de ahí partir a la fundación de la primera Ingeniería Textil en 1940 en el Instituto Politécnico Nacional (IPN), hasta la nueva Licenciatura en Arte Textil abierta en marzo de 2025 en la Escuela de Enseñanza Artística de Tlaxcala. Este arco de 85 años en México evidencia una trayectoria fragmentada: ¿por qué, teniendo una base técnica desde mediados del siglo XX, la enseñanza del diseño textil y de moda como proyecto integral ha estado ausente de lo público? Subrayamos a la moda y los textiles como disciplinas hermanas, pero con claras distinciones: puede haber textil sin moda, pero no moda sin textiles, de ahí su cualidad esencial, además de ser el punto de convergencia donde se encuentran las raíces artesanales, los procesos industriales y mucho de la historia material de nuestro país.
Finalmente, esta ponencia aspira a trascender la cartografía de esta carencia para esbozar un diagnóstico y preguntas que nos lleven a imaginar y construir un proyecto educativo público, crítico, equitativo e integral para la moda en México.
II. De la Bauhaus en 1919 a 1968 en México y la educación superior de diseño
Una mirada de la enseñanza de diseño en la Bauhaus como escuela libre y pública, se retoma la actividad educativa en la nueva república alemana, como principios educativos en la enseñanza del diseño (Ibarra Cruz & Meraz Quintana, 2019) y como origen de los inicios del Movimiento Moderno, es decir del funcionalismo, de cambios significativos principalmente en la enseñanza del diseño y de grandes cambios también sociales. Esto nos fue permitiendo acercarnos a analizar y a entender lo que fue un parteaguas en la concepción de la forma y sus necesidades sociales, para el avance que se presentaba en la nueva forma de “ hacer”, de observar, experimentar, entender y de concebir la vida cotidiana, y de retomar el conocimiento y las nuevas concepciones en la enseñanza del diseño.
La Bauhaus no aceptaba la moda, esta era entendida como lujo efímero. Se proponía solamente desde una forma de vestir cómoda, funcional y racional. Principalmente experimentaba y se diseñaban prendas con líneas geométricas, libres, cortes rectos, y sin adornos excesivos, como tipo de acercamiento al pret -a- porter.
La Bauhaus no enseñaba moda como disciplina, pero si podemos decir que se plantearon las bases del diseño textil y del vestir moderno, con un enfoque en la funcionalidad, la geometría, la sencillez y la producción industrial. Aunque se tuvieron algunos diseñadores como Oskar Schlemmer, quienes diseñaban vestuarios para teatro y ballet e influyeron en la moda experimental.
En el inicio de los métodos de enseñanza del diseño a lo largo del tiempo, para nosotros ha sido conveniente revisar esta nueva escuela de Diseño La Bauhaus, como un gran laboratorio de innovaciones en toda la extensión de la palabra.
Es importante considerar que en esta escuela nunca se tuvo la carrera como tal de diseño de moda –como hoy se da–, no se tuvo como disciplina real dentro del plan de estudios, pero sin embargo se podría ver el enfoque que se desarrolló hacia los textiles y los vestuarios en el taller que se llamaba Taller de Tejido. Ahí se manifestaban los principios básicos de la escuela, desde la visión complementaria del contexto al que se necesitaba dar o analizar, es decir que, la vestimenta se estudiaba de manera indirecta, desde el análisis del taller textil; quien tomaba la dirección de esta enseñanza era la profesora Gunta Stolzl, así como Anni Albers, entre otras diseñadoras muy destacadas. Podríamos remarcar que, desde el Taller de Tejido, el vestuario experimentaba con diferentes colores, tejidos, materiales y desde el nuevo concepto de lo funcional. Siempre era de importancia vital lo que se buscaba en estos diseños: lo que desde entonces se llamaba simplicidad, utilidad y lo más cómodo, uno gran fundamento de la Bauhaus.
La enseñanza del diseño de moda representa una fusión entre arte, técnica y cultura. No se trataba únicamente de aprender a confeccionar prendas, sino de comprender los procesos creativos, históricos y sociales que daban forma a la indumentaria como medio de expresión. Entonces consideramos ya el diseño de moda como disciplina, la cual se basó en formar profesionales capaces de conceptualizar, desarrollar y comunicar ideas a través de la ropa.
La enseñanza debía fomentar un libre pensamiento adecuado a la libertad de nuevos materiales, tanto en texturas como en colores y diferentes elementos de composición abstracta. Lo que les inspiraba de acuerdo con los nuevos materiales para ir adecuando las diferentes categorías: forma, textura, escala, color.
III. Recorrido histórico por la presencia y la ausencia del diseño, la moda y los textiles.

Para exponer la trayectoria temporal de la enseñanza del diseño se revisaron las 243 Instituciones de Educación Pública (Instituciones SES | educacionsuperior, s. f.) con programas de licenciatura de acuerdo con el sitio web de la Secretaría de Educación Pública para identificar cuáles tenían programas de algún diseño. A partir de esta información se trazó una línea de tiempo, una proporción y una territorialidad desde cuándo y dónde fue fundado cada programa, para posteriormente establecer qué lugar ocupa la moda y los textiles en el panorama nacional de la educación pública de diseño en México.
Como se pude ver en la Figura 1, la ingeniería Textil del IPN fue el primer programa de su tipo en el país; este abrió en 1933 en nivel medio superior y en 1940 se convirtió en un programa superior. Desde entonces sólo se ha fundado otra ingeniería enfocada en textiles en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) en 2012. Esta etapa se considera como precursora, ya que aún no se habla de diseño, puesto que los ingenieros del IPN apuntaban a cuestiones técnico-productivas exclusivamente, aunque dirigidas al segmento textil.
A pesar de que en distintos estados de la república hubo varios programas de diseño a nivel medio superior, las dos primeras licenciaturas en diseño surgen en 1968 (no es casualidad la coincidencia con el año de las Olimpiadas en México), estas dos fueron Diseño Industrial en la Universidad Autónoma de México (UNAM) y Diseño Gráfico en la Ibero (Rodríguez Morales, 2023). Pasaron 5 años para la siguiente etapa de aperturas continuas, que fueron por parte de la Escuela de Diseño del INBAL (EDINBA) (Aquino, 2021; Maseda Martín, 2022), la UNAM y la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) en Ciudad de México de 1972 a 1975, y posteriormente en la misma década la Universidad de Guadalajara (UdeG), Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) y Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) (ENCUADRE, 2006).
No se abrirían nuevas licenciaturas fuera de la Ciudad de México hasta 1987 en la UNAM Acatlán, Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex) en 1987 y la UdeG en 1990. Todos estos programas estaban orientados a la comunicación visual, al diseño gráfico o al industrial.
Hasta ahora estamos hablando de los primeros 22 años de la educación superior de diseño, aún con poca expansión a nivel nacional y muy centrado en la Ciudad de México y Estado de México.

La proporción actual de universidades e instituciones educativas con licenciaturas en diseño es la que se ve en la Figura 2. La barra izquierda de cada categoría corresponde al total de instituciones, la segunda a las que imparten algún diseño, y la tercera a las que lo imparten en moda o textiles. Como se puede ver, la mayoría de las universidades con programas de diseño son las estatales y las de mayor crecimiento son los Institutos Tecnológicos, que junto con la Universidad Autónoma Benito Juárez, la Universidad Nacional Rosario Castellanos y la Universidad de la Salud son parte del nuevo Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030. De las anteriores, sólo los Institutos Tecnológicos tienen programas de diseño –licenciaturas e ingenierías– que se comentarán más adelante.

En una mirada territorial, cuando se colocan todos los estados con el número de instituciones que enseñan diseño en nivel superior (Figura 3) el mapa se ve casi cubierto, ya que la mayoría de los estados tienen al menos un programa de diseño (14), con la excepción de Baja California Sur, Nayarit, Chiapas y Quintana Roo que no tienen ninguno. Guerrero, Michoacán, Morelos, Puebla, Sinaloa, Sonora y Yucatán tienen 2 instituciones, Tlaxcala y Guanajuato tienen 3, Hidalgo y Oaxaca 4, Estado de México 5 y Ciudad de México 7.
Esta expansión se debe en buena medida a los 102 Institutos Tecnológicos repartidos en todo el interior del país, ya que gracias a estos es que Durango ya tiene un Instituto Tecnológico que imparte la Licenciatura en Diseño Digital y Producción (2002). En total hay 11 estados distintos con un Instituto Tecnológico que imparte diseño, y en el caso de Hidalgo y Guanajuato con dos Institutos cada uno.
IV. ¿Y el diseño de moda y textiles? Cantidades, fecha y ubicación

La proporción de instituciones con estudios de diseño, arte y arquitectura se puede ver en la Figura 4. Aunque en la Figura 2 se ve que la proporción de diseño es muy menor, muchas universidades que no tienen estudios de diseño sí los tienen en arquitectura, arte o comunicación, el porcentaje que instituciones que no tienen ninguna de las mencionadas es del 26.75%.
Si esta gráfica se configura desde otra perspectiva, toma la forma de un pastel, y en su punta, como una velita, está la mínima proporción de .82% de programas de Diseño Textil (2), 1.23% de Diseño de Moda (3) y muy recientemente, 3.7% de Ingenierías para el Diseño de Moda y los Textiles (9) –es una velita a la que muy pocos les pueden soplar–. Además, al contrario que como sucedió en los inicios del diseño, ninguno de estos programas está en la Ciudad o Estado de México.

Si analizamos sólo los 2 programas de Diseño Textil y 3 de Diseño de Moda, la línea de tiempo se llena de vacíos y sólo 5 puntos como se ve en la Figura 6. El primer programa se abrió en 1993 en la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA), su nombre original fue Diseño Textil y de la Confección, que en 2003 se convirtió en Diseño de Modas en Indumentaria y Textiles. Dos años después la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UATx) abrió su programa de Diseño Textil y en 2010 la UdeG el de Diseño de Modas. Muy recientemente, en 2023 la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) apertura Diseño y Gestión de Moda; y en marzo de este año 2025, la EDART de Tlaxcala la Licenciatura en Arte Textil. Su fundación fue sorpresiva y celebrada, y para quienes conocen el evento Original en el Complejo Cultural de los Pinos, saben que está en sintonía, ya que no se le llama artesanía a esas prendas y textiles (aunque en su mayoría lo sean), sino Encuentro de Arte Textil Mexicano.

A diferencia del mapa del país con los programas de diseños, cuando sólo se colocan en relación con textil y moda, su presencia es mínima (Figura 7). Para acompañarlos, colocamos también las dos ingenierías textiles que participan en el segmento económico.

Aquí acabaría el escenario si no hubiera habido una expansión de los Institutos Tecnológicos en los últimos 10 años (Figura 8). El programa de Licenciatura en Ingeniería para el Diseño de Textil y Moda (L.I.D.T.M.) incluye a 8 estados que no estaban previamente (Figura 9), y conforme a su plan de estudios no están solo enfocados en cuestiones técnico-productivas como el IPN, sino que llevan materias de ilustración e historia de la moda, diseño de telas, modelado sobre maniquí, es decir, diseñan, con la diferencia de que sus egresados pueden estar en puestos de gerencia de producción y calidad, jefes de laboratorios o ingenieros en diseño para desarrollar telas, áreas que un diseñador de moda tradicional no podría cubrir fácilmente. Esto marca una gran diferencia con el caso de las escuelas de nivel medio superior de donde egresan muchas costureras, muestristas, modistas y otros técnicos que difícilmente pueden alcanzar a ser jefes de área o gerentes.


Esta alza en las ingenierías en diseño textil y de moda es parte de la visión que se observa del diseño en México en las últimas décadas. Ya que como se puede ver en la Figura 10, la apertura de las licenciaturas en diseño ha crecido a un ritmo constante, en moda y textil están casi inexistentes y sin crecimiento, mientras que las ingenierías en diseño y diseño textil y de moda van al alza. Esto evidencia que el foco está en la producción y no en la formación integral, cultural, de investigación y conceptualización de un diseñador.

V. Vacíos que intentan ser llenados: los futuros deseables de la educación pública de moda
Esta ponencia busca trascender la realidad del escenario actual en términos de la enseñanza del diseño en la moda, para proponer futuros deseables y alcanzables para la educación de la moda en México. Partimos de preguntas fundamentales: ¿Sigue la moda mexicana sometida a estéticas y culturas hegemónicas globales? ¿Cómo y cuándo se fomentará una auténtica pluralidad –especialmente de clase social– en la industria nacional?
La respuesta comienza por replantear la enseñanza. Un plan de estudios público en diseño de moda —urgente en muchas zonas del país— debe ser integral. No puede limitarse a la producción técnica industrial; debe incorporar la actualización tecnológica (software y herramientas competitivas) sin borrar el pasado y la raíz territorial y cultural. Esta formación, impregnada de una conciencia ambiental, debe ser accesible para poblaciones que no pueden ni deberían tener que costear una educación privada.
Una prioridad de una educación pública en diseño de moda debe ser el bien popular. Esto implica definir, de manera crítica, cuál es la función social del diseño en México. La dimensión política y empresarial es crucial en este análisis. Por ejemplo, la apertura de la carrera de moda en Ciudad Juárez en 2023 invita a reflexionar: ¿por qué se enseña donde se enseña? La ubicación en una ciudad con una fuerte historia de maquiladoras, ligada al neoliberalismo y a la producción para terceros, no es casualidad. Este contexto ofrece una oportunidad crítica para redirigir el propósito de la industria.
El objetivo final debe ser: formar profesionales que impulsen una economía e industria textil y de moda que responda a las necesidades de su territorio en relación con su contexto internacional. Un segmento que no solo busque la vanguardia, sino que recupere las producciones y materias primas originarias. El currículo debe fortalecer las necesidades, identidades y materiales del país, formando creadores que dejen atrás el rol de maquiladores al servicio de industrias extranjeras –como acorraló el neoliberalismo– para construir una enseñanza de diseño de moda con soberanía e identidad propias.
A lo largo de esta ponencia, hemos recorrido las presencias y, sobre todo, las ausencias del diseño textil y de moda como proyecto de educación pública en México. Esto nos lleva a formular la pregunta central que puede abrir discusiones futuras: ¿Por qué, a pesar de su evidente relevancia, la educación superior pública en diseño de moda es una deuda pendiente con las mayorías en México?
Esta carencia no es casual. Es el resultado de factores históricos como la hegemonía del Norte global, que impone presupuestos, agendas y estéticas, y la maquiladorización de nuestro territorio, que nos relegó en buena medida al papel de productores, no de creadores. Esto es un punto clave para el análisis del porqué de la situación que impera en las escuelas de diseño de moda. Es importante considerar las necesidades actuales de nuestro país, y a su vez como podemos seguir fortaleciendo la transformación de nuestros quehaceres como profesionales de la educación y del diseño, ya que mientras el privilegio tiene acceso a una educación privada que a menudo replica modelos foráneos, las mayorías quedan excluidas de las herramientas para construir una moda propia. Sin una educación pública, la narrativa de la moda mexicana seguirá en manos de intereses privados o miradas externas.
Es cierto que programas como las ingenierías en textiles, en diseño y para la moda cubren una necesidad vital en la manufactura, formando especialistas técnicos. Sin embargo, al no existir programas públicos de diseño, se descuida la conceptualización, la generación de propuestas plurales y la capacidad de contar nuestras propias historias a través de la indumentaria.
Un diseño –textil y de moda– que sea de y para todos, puede atender a la continua construcción de la identidad como mexicanos en su pluralidad social y cultural a lo largo del territorio. Puede ser un espacio fértil para una ecología de saberes entre lo artesanal y lo industrial, entre la tradición y la innovación, con una base crítica y ética.
Bibliografía
★ Aquino, A. (2021). La Escuela de Diseño del inbal: 60 años de memorias. Discurso Visual, 48, 9.
★ ENCUADRE. (2006). Algunos apuntes históricos sobre las escuelas de diseño.
★ Ibarra Cruz, L. C., & Meraz Quintana, L. (2019). La Bauhaus: Modelo analógico de enseñanza para el diseño. Diseño y Sociedad, 47.
★ Instituciones SES | educacionsuperior. (s. f.). Recuperado 27 de septiembre de 2025, de https://educacionsuperior.sep.gob.mx/instituciones-ses
★ Maseda Martín, P. M. (2022). Los inicios de la profesión del diseño en México. Genealogía de sus incidentes. Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, INBAL-Cenidiap.
★ Rodríguez Morales, L. (2023). El surgimiento del diseño industrial en México: Una cronología (Primera edición). Unidad Cuajimalpa, División de Ciencias de la Comunicación y Diseño.
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Ileana Jalil Kentros es diseñadora por la Escuela de Diseño del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura. Maestra en Mercadotecnia por la Universidad de la Comunicación y académica titular en el Departamento de Diseño de la Universidad Iberoamericana. Actualmente miembro de la “Coalición Abya Yala”, grupo de investigación interdisciplinar latinoamericano en moda decolonial, docente en la Escuela de Diseño del Instituto Nacional de Bellas Artes y doctorante en Ciencias y Artes para el Diseño en la UAM Xochimilco.
Lucia Constanza Ibarra es arquitecta por la UAM-Xochimilco. Maestra en Investigación y Docencia (UNAM). Doctora en Comunicación y Pensamiento Estratégico (CADEC). Postdoctorado en Innovación Educativa en Escenarios Emergentes, UIC (2025). Profesora-Investigadora C de Ciencias y Artes para el Diseño, UAM-X (desde 1983). Dirigió docencia en Diseño de la Industria del Vestido y Moda, UVM-Tlalpan (2005-2012). Integra la comisión de planes y programas de Arquitectura y del Posgrado en Ciencias y Artes para el Diseño (maestría-doctorado). Conferencista nacional e internacional sobre patrimonio y gestión del diseño. Participa en proyectos de valorización patrimonial en Campeche, Guanajuato y Puebla. Tutora y sinodal de 48 tesis. Experiencia profesional en obra arquitectónica desde 1986.
